“Se concibe el cuerpo como un medio de comunicación más” ¿Esto motiva la aceptación o venta de un producto? Esta hipótesis
nos lleva a reflexionar sobre el verdadero significado del cuerpo en esta época, podemos notar como la sociedad ha formado un modelo estándar del cuerpo, eliminando así el concepto y la condición del cuerpo como ámbito personal y privado. El cuerpo ya no es observado como el espacio, el refugio, que asegura la idea del yo, sino, por el contrario, el dominio donde el yo es contestado, y, al utilizarlo como objeto pierde su valor.
Día a día los medios de comunicación cuestionan la identidad y los valores
que se consideraban conformadores del hombre; el cuerpo es reconstruido y sus fronteras traspasadas y superadas; un buen ejemplo de este cuestionamiento son las vallas publicitarias, que se encuentran llenas de imágenes sensuales, seductoras, lo cual lleva a
una nuevo concepto del cuerpo como objeto, sin valor, sin privacidad; se ve claramente como el cuerpo es utilizado para atraer a la sociedad a un consumismo visual.
Ahora podemos
hablar de la utilización del cuerpo con un significado sexual y seductor que sirve como llamada de atención al la sociedad; Su imagen aparece simplemente como adorno o vehículo de promoción del producto, pero eso si, siempre es una imagen que sirve como reclamo erótico. Así pues, primero atrae la mirada del espectador varón para traspasar posteriormente su atención al verdadero objeto, objeto del anuncio, la marca o producto publicitado. Generalmente suele ser una mujer joven y bella, de proporciones exuberantes que bien aparece desnuda o escasamente vestida. “La mujer es sólo un cuerpo, una pieza objeto del deseo del hombre”, esto es lo que la mayoría de los medios de comunicación muestran a sus masas. Tomando al cuerpo como un medio de comunicación, asiéndolo ver como un objeto sin valor alguno, con el fin de promocionar y vender un producto.
nos lleva a reflexionar sobre el verdadero significado del cuerpo en esta época, podemos notar como la sociedad ha formado un modelo estándar del cuerpo, eliminando así el concepto y la condición del cuerpo como ámbito personal y privado. El cuerpo ya no es observado como el espacio, el refugio, que asegura la idea del yo, sino, por el contrario, el dominio donde el yo es contestado, y, al utilizarlo como objeto pierde su valor.Día a día los medios de comunicación cuestionan la identidad y los valores
que se consideraban conformadores del hombre; el cuerpo es reconstruido y sus fronteras traspasadas y superadas; un buen ejemplo de este cuestionamiento son las vallas publicitarias, que se encuentran llenas de imágenes sensuales, seductoras, lo cual lleva a una nuevo concepto del cuerpo como objeto, sin valor, sin privacidad; se ve claramente como el cuerpo es utilizado para atraer a la sociedad a un consumismo visual.
Ahora podemos
hablar de la utilización del cuerpo con un significado sexual y seductor que sirve como llamada de atención al la sociedad; Su imagen aparece simplemente como adorno o vehículo de promoción del producto, pero eso si, siempre es una imagen que sirve como reclamo erótico. Así pues, primero atrae la mirada del espectador varón para traspasar posteriormente su atención al verdadero objeto, objeto del anuncio, la marca o producto publicitado. Generalmente suele ser una mujer joven y bella, de proporciones exuberantes que bien aparece desnuda o escasamente vestida. “La mujer es sólo un cuerpo, una pieza objeto del deseo del hombre”, esto es lo que la mayoría de los medios de comunicación muestran a sus masas. Tomando al cuerpo como un medio de comunicación, asiéndolo ver como un objeto sin valor alguno, con el fin de promocionar y vender un producto. Como ejemplo de esto podemos analisar el siguiente producto:
Video juego play boy:
Realizado de forma computarizada con gráficos de ultima generación; de venta libre.

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